Modelo OMS de información sobre prescripción de medicamentos: Medicamentos utilizados en las enfermedades parasitarias - Segunda edición
(1996; 160 páginas) [English] [French] Ver el documento en el formato PDF
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Anfotericina B

Grupo: agente antiprotozoario
Polvo para inyecciones, 50 mg en frascos

Información general

Antibiótico poliénico lipofílico que también es eficaz contra las leishmanias y ciertos hongos. Como se absorbe mal en el tracto gastrointestinal, hay que utilizar la vía parenteral.

Aun estando fuertemente ligada a lipoproteínas, penetra en las cavidades serosas y atraviesa la barrera placentaria. Se elimina por la orina sin experimentar transformación alguna durante varias semanas.

Información clínica

Aplicaciones

Tratamiento de la leishmaniasis visceral y mucocutánea que no responde a los antimoniales pentavalentes.

Dosificación y administración

La anfotericina B es una sustancia sumamente tóxica que sólo debe administrarse bajo la supervisión de un médico experimentado. Debe administrarse siempre por perfusión intravenosa lenta, utilizando si es posible un catéter venoso central.

La administración de 5 mg de succinato sódico de hidrocortisona una hora antes de la perfusión permite reducir la gravedad de las reacciones agudas, especialmente los escalofríos, la fiebre y los vómitos.

El líquido empleado en la perfusión debe estar recién preparado y se obtiene disolviendo 50 mg en 10 ml de agua estéril y completando luego hasta 500 ml con glucosa al 5% para obtener una concentración final de 100 μg de anfotericina B/ml. Las soluciones que contienen electrólitos o agentes conservadores son incompatibles porque provocan la precipitación.

En los adultos, la dosis inicial de 5 a 10 mg se va aumentando entre 5 y 10 mg diarios hasta un máximo de 0,5 a 1 mg/kg. Esta dosis se administra a partir de entonces en días alternos. Por lo general se requiere una dosis acumulativa total de 1-3 g.

Contraindicaciones

• Hipersensibilidad conocida.

Precauciones

Durante todo el tratamiento se requiere una supervisión médica cuidadosa.

Cuando se administran dosis altas se debe vigilar estrechamente la función renal y la concentración sérica de potasio.

Hay que mantener una ingestión abundante de líquidos. Para compensar las pérdidas urinarias puede ser necesario administrar suplementos de potasio. Debe reducirse la dosis si la función renal se deteriora apreciablemente y, sobre todo, si el nivel de creatinina sérica aumenta por encima del 50%. En tales casos pueden ser útiles las perfusiones de un diurético osmótico, tal como el mannitol.

Debe vigilarse a intervalos regulares el recuento sanguíneo, dado que a menudo se produce una depresión de la médula ósea. A veces es necesario recurrir a la transfusión sanguínea.

Utilización en el embarazo

No está demostrado que el empleo de la anfotericina B durante el embarazo esté exento de peligros. Así pues, sólo se debe usar cuando la necesidad de la madre sea mayor que el presunto riesgo del feto.

Efectos adversos

Durante la perfusión suelen sobrevenir escalofríos, fiebre y vómitos, pudiendo aparecer también anafilaxis, enrojecimiento facial, dolores musculares y articulares, cefalea y anorexia. Con frecuencia estos síntomas son más acusados en los primeros días del tratamiento.

Hay que prevenir el deterioro de la función renal, que a veces sólo es parcialmente reversible.

Una anemia normocrómica progresiva puede ser indicio de depresión medular. Con menos frecuencia se observan leucopenia selectiva y trombocitopenia.

También se han señalado parálisis nerviosas, defectos visuales, tinnitus y micción difícil.

Sobredosificación

Las dosis elevadas pueden dar lugar a anuria, disritmias, paro cardiaco, hipotensión, trastornos visuales y convulsiones. El tratamiento es sintomático. La anfotericina B no puede extraerse por hemodiálisis.

Conservación

Los frascos deben mantenerse en recipientes herméticamente cerrados, al abrigo de la luz.

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