La caspa, una erupción descamativa, grasienta y eritematosa que afecta principalmente al cuero cabelludo, es la forma más leve de dermatitis seborreica. El eritema y la descamación grasienta se localizan generalmente en la zona central de la cara (cejas, glabela, pliegues nasolabiales) y en el tórax. Una forma clínica más llamativa, con mayor diseminación de las lesiones y reacción inflamatoria más intensa, puede verse con frecuencia como signo cutáneo precoz de la infección por el VIH. En los lactantes, la dermatitis seborreica se presenta como una dermatosis descamativa, eritematosa y no pruriginosa que afecta principalmente al cuero cabelludo y la cara.
Se cree que las levaduras del género Pityrosporum desempeñan una función facultativa, y posiblemente causal, en la patogenia de la dermatitis seborreica. También podrían estar implicados los andrógenos, como parece apuntar el hecho de que los varones se vean más afectados que las mujeres.
Tratamiento
El uso de un champú queratolítico disminuye tanto la inflamación como la descamación. Existen muchos champús o suspensiones detergentes con principios activos como el ácido salicílico, el alquitrán mineral (alquitrán de hulla), la piritiona de cinc o el sulfuro de selenio.
Dado que la formación de espuma es esencial, es preciso aplicar el champú mediante intenso masaje del cuero cabelludo, y esperar dos o tres minutos antes de enjuagar el cabello.
Los preparados mixtos de azufre y ácido salicílico pueden aplicarse también sobre el cuero cabelludo y otras zonas afectadas. Se han descrito asimismo buenos resultados con las aplicaciones tópicas de corticosteroides, cloruro de metilrosanilina y azoles como el ketoconazol.