Modelo OMS de información sobre prescripción de medicamentos: Medicamentos utilizados en las enfermedades cutáneas
(1999; 132 páginas) [English] [French] Ver el documento en el formato PDF
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Pediculosis

Los piojos del cuero cabelludo, el cuerpo y el pubis son ectoparásitos hematófagos que pertenecen al suborden de los anopluros. Suelen transmitirse por contacto personal directo, aunque en ocasiones se transmiten también por vía indirecta, a través de las prendas de vestir, las toallas o la ropa de cama de las personas infestadas. La infestación por piojos es de distribución mundial, especialmente frecuente en condiciones de hacinamiento. Aunque la higiene deficiente favorece la pediculosis corporal, los piojos de la cabeza afectan con igual frecuencia a los cabellos limpios y sucios, mientras que la pediculosis púbica se ha convertido en una parasitosis frecuente en las sociedades ricas.

El síntoma más característico de la pediculosis es el prurito intenso, que suele provocar excoriaciones de rascado, lesiones urticari-formes y, con relativa frecuencia, infecciones bacterianas, secundarias. La inspección detallada de la piel permite apreciar tanto las características picaduras puntiformes rojas como la especie de piojo responsable.

Cada una de las formas clínicas de pediculosis obedece a una especie distinta: la infestación del cuero cabelludo, a Pediculus humanus capitis; la del cuerpo, a P. humanus corporis, y la del pubis, a Pthirus pubis. La segunda de estas especies actúa también como vector del tifus exantemático epidémico, la fiebre quintana («fiebre de las trincheras») y la fiebre recurrente epidémica. En la actualidad, no obstante, la transmisión de estas enfermedades se halla confinada a algunos focos infecciosos localizados principalmente en el África oriental y nororiental, donde la pobreza agrava el problema sanitario.

Prevención y tratamiento

La lucha contra la pediculosis depende en buena medida de la educación de la población y la mejora de las viviendas. Las personas infestadas deben recibir tratamiento precoz y seguimiento posterior para detectar posibles recaídas. También los contactos recibirán tratamiento simultáneo. En las escuelas deben realizarse inspecciones sistemáticas del cuero cabelludo con periodicidad como mínimo anual (más frecuentes en las zonas epidémicas). En los centros colectivos, como internados u hospitales, ha de prestarse especial atención a la limpieza de los peines, cepillos y prendas de vestir.

La pediculosis del cuero cabelludo puede tratarse con preparados tópicos de permetrina, lindano, malatión o bencilbenzoato. Los preparados de permetrina se aplican sobre el cabello húmedo, donde se dejan actuar durante 10 minutos antes de enjuagar la cabeza. Los preparados de lindano y malatión se aplican mediante masaje del cuero cabelludo y se dejan durante 12 horas como mínimo; en cuanto a la loción de bencilbenzoato, debe dejarse actuar durante 24 horas antes de enjuagar la cabeza. Es preciso tratar simultáneamente a todos los contactos directos; además, los peines y cepillos habrán de desinfestarse mediante inmersión en una loción de cualquiera de los pediculicidas mencionados durante un tiempo mínimo de 2 horas.

La pediculosis corporal puede tratarse eficazmente con polvos de lindano. Al mismo tiempo, las prendas de vestir se espolvorean con el mismo preparado y, a continuación, se lavan en agua hirviendo. Si ello no fuera factible, las ropas se orearán al aire libre durante un tiempo prolongado. Una alternativa al tratamiento con lindano es la pomada de permetrina al 5%, que se aplica mediante masaje sobre toda la superficie corporal y se deja actuar durante 8 horas como mínimo. También es eficaz la loción de bencilbenzoato.

En el tratamiento de la pediculosis púbica son asismismo eficaces los preparados de lindano, malatión o bencilbenzoato. Todos ellos se aplican en la región púbica y, si fuera necesario, también en los muslos, las axilas, el tronco y la cabeza (incluidas las cejas). La duración del tratamiento es igual que para la pediculosis del cuero cabelludo (véase más arriba). Las parejas sexuales deben recibir tratamiento simultáneo.

La infestación de las pestañas por Pthirus pubis es relativamente frecuente en los niños. La aplicación de una gruesa capa de vaselina sobre los párpados suele ser eficaz para curar esta afección.

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Última actualización: le 24 abril 2012