La dermatitis del pañal es en todo el mundo una de las tres enfermedades cutáneas más frecuentes en los lactantes. La transformación de las costumbres, tanto en las comunidades rurales como urbanas, ha provocado un aumento de la frecuencia de esta dermatitis. Se debe a la oclusión de la zona cubierta por los pañales debido al empleo de pañales desechables o braguitas de plástico impermeables. Los pañales desechables son cómodos pero caros, por lo que no se cambian con la debida frecuencia. En las familias en que ambos progenitores trabajan, el problema se agrava debido al hecho de que los niños pequeños quedan al cuidado de hermanos mayores o abuelos, quienes no siempre conocen los cuidados que requieren las zonas de piel en contacto con el pañal.
Tratamiento
La dermatitis del pañal puede evitarse lavando bien con agua la zona anogenital cada vez que el niño orina o hace caca. El jabón puede ser, utilizado con frecuencia, irritante para las pieles sensibles. Una medida útil, aunque no siempre factible, consiste en dejar la zona afectada al descubierto. Las diarreas crónicas, generalmente acidas e irritantes, son con frecuencia un factor desencadenante de la dermatitis del pañal. La aplicación de una gruesa capa de crema desecativa, como la pasta de óxido de cinc (50% de vaselina y 50% de óxido de cinc), puede prevenir la irritación cutánea provocada por las diarreas. Una vez instaurada la dermatitis del pañal, el tratamiento debe dirigirse frente a los factores implicados (humedad, maceración, etc.) y las infecciones secundarias de origen bacteriano o micótico. Para evitar las infecciones bacterianas secundarias puede ser útil asociar polvo de clioquinol al 1-2% a la pasta de óxido de cinc. Es preferible evitar los corticosteroides tópicos en la zona del pañal.