Algunos pacientes presentan reacciones fototóxicas o fotoalérgicas a la luz solar, ya sea como resultado de una predisposición genética o una enfermedad metabólica, o bien tras haber estado expuestos a diversos fármacos o sustancias químicas. La insistencia en la importancia de evitar la exposición al sol y las medidas fotoprotectoras indicadas en la página 44 son aplicables también a estas fotodermatosis, con la particularidad de que la radiación causal puede atravesar también las nubes o el vidrio de las ventanas y permanecer activa durante todas las épocas del año, incluso en las regiones con climas estacionales.