La incidencia del vitíligo, trastorno caracterizado por zonas hipopigmentadas de borde bien delimitado, se sitúa en torno al 1% en la mayoría de los grupos raciales. Las lesiones, que aparecen de forma gradual y rara vez desaparecen espontáneamente, pueden ser solitarias o múltiples, en cuyo caso pueden distribuirse al azar (vitíligo vulgar) o afectar sólo a las zonas periféricas. Se cree que la ausencia de melanina puede obedecer a un mecanismo autoinmunitario, puesto que muchos de los pacientes afectados padecen también otros trastornos autoinmunitarios, como alopecia areata, enfermedad de Addison, trastornos de la función tiroidea, diabetes o esclerodermia. Algunos casos de vitíligo pueden estar provocados por la exposición a compuestos fenólicos.
Tratamiento
Los cosméticos de enmascaramiento pueden ser útiles en algunos pacientes para facilitar su integración social. El método PUVA (fototerapia con irradiación ultravioleta tras un tratamiento previo con metoxsaleno oral o tópico) permite conseguir en ocasiones una pequeña repigmentación, pero se trata de una modalidad terapéutica que exige el concurso de un dermatólogo especialmente formado. En los climas soleados son importantes las medidas de fotoprotección para evitar quemaduras en las zonas despigmentadas.