La Declaración de París sobre la Eficacia de la Ayuda, aprobada en 2005 por
más de 100 países y organismos de ayuda, define los principios y compromisos por
los cuales los donantes y los países socios se proponen asegurar que la ayuda
sea lo más eficaz posible para contribuir al logro de los objetivos de
desarrollo del Milenio y otros objetivos acordados en el plano internacional. Se
funda en las lecciones aprendidas a lo largo de muchos años acerca de lo que da
resultados efectivos, comprometiendo a los donantes y asociados a adoptar los
mejores principios y prácticas de gestión de la ayuda y a superar las
insuficiencias, algunas de las cuales han persistido por décadas...