Los productos herbarios estaban incluidos en la legislación portuguesa específica en 1993 sobre productos de salud que comprenden, por ejemplo, cosméticos, plantas medicinales, productos dietéticos con uso terapéutico y preparativos homeopáticos. Son controlados por el Instituto Nacional de Farmacia y Medicamentos (INFARMED), autoridad responsable ante el Ministerio de Salud. Una división especial de este Instituto tiene derecho a formular las reglas para la comercialización, la calidad y la inocuidad de este grupo de productos [86].
Según la ley de medicamentos, las fitomedicinas están sujetas a los mismos requisitos de registro que las de base química [87]. Las reglas específicas sobre los medicamentos herbarios, sin embargo, no son parte de la ley portuguesa de medicamentos. Se requiere urgentemente implantar legislación en cuanto a la clasificación y venta de las medicamentos herbarios [88].