La medicina tradicional representa una conexión culturalmente aceptada entre el pasado y el presente en México. Las culturas prehispanas desarrollaron una manera original y potente de clasificar el conocimiento. La investigación ha individualizado la medicina mexicana prehispana, con lo cual se logró una comprensión de sus sistemas de clasificación y el reconocimiento de la validez de aspectos nunca incluidos en el pensamiento occidental. Durante su larga historia, la medicina tradicional reiteradamente fue declarada ilícita y se prohibieron sus prácticas. Sin embargo, y a pesar de estas medidas, la medicina tradicional mexicana ha sobrevivido la tendencia política de dar a la medicina científica moderna una prioridad absoluta y la tendencia de los científicos de reducir al mínimo el conocimiento tradicional [23].