Los fármacos que nunca deben usarse y siempre deben considerarse desechos son:
• todos los medicamentos caducados;
• todos los jarabes o gotas para ojos en recipientes no sellados (aunque no hayan caducado);
• todos los fármacos que deben manipularse en una cadena de frío y que se echaron a perder por falta de refrigeración (por ejemplo: insulina, hormonas de polipéptidos, gammaglobulina y vacunas);
• todos los comprimidos y cápsulas sueltos o a granel. Si no han caducado, sólo podrán utilizarse si el envase está todavía sellado, adecuadamente rotulado o dentro de los paquetes originales de plástico transparente.
• todos los tubos no sellados de cremas, ungüentos, etc. (aunque no hayan caducado).
Los siguientes artículos deberán eliminarse con métodos especiales:
• sustancias controladas; por ejemplo, narcóticos, sustancias psicotrópicas;
• medicamentos antiinfecciosos;
• antineoplásicos;
• medicamentos anticancerosos citotóxicos, fármacos tóxicos;
• antisépticos y desinfectantes.
Para más información refiérase a las secciones 4.4, 4.5, 4.6 y 4.7.
Todos los demás fármacos deberán clasificarse por la forma farmacéutica:
sólidos, semisólidos y polvos
• comprimidos, cápsulas, gránulos, polvos para inyección, mezclas, cremas, lociones, geles, supositorios, etc.;
líquidos
• soluciones, suspensiones, jarabes, etc.;
• ampollas;
recipientes en aerosol
• que contengan líquidos pulverizables e inhaladores en aerosol.