Sin los medicamentos adecuados no se podrá tratar de manera eficaz la malaria y la resistencia a los antipalúdicos seguirá aumentando. Un estudio de la OMS, The Quality of Antimalarials*, sobre la calidad de los antipalúdicos en siete países de África, publicado en mayo de 2003, reveló problemas importantes de existencia de productos que no se ajustan a las normas de calidad exigidas.
Los resultados, muy inquietantes, revelaban que muchos de los antipalúdicos que se vendían en los países del estudio con frecuencia contenían cantidades de ingredientes activos escasas o insuficientes. Al parecer, esto se debe al incumplimiento por parte de los fabricantes de antipalúdicos de las prácticas adecuadas de fabricación y a la gran difusión de medicamentos falsificados.
«Los socios de Hacer Retroceder el Paludismo no pueden hacer caso omiso de estos resultados, ni en sus actuaciones a escala internacional ni en los países», afirma el doctor Clive Ondari, uno de los autores del informe. Según el doctor Clive Ondari, el programa de la OMS Hacer Retroceder el Paludismo y otros programas para la prevención de la malaria deben apoyar activamente a las autoridades de reglamentación nacionales para reforzar el cumplimiento de las prácticas adecuadas de fabricación y de los procedimientos adecuados de adquisición y distribución.
En la actualidad existen normas de calidad para muchos antipalúdicos. Sin embargo, en el caso de algunos productos más recientes, aún no se han elaborado este tipo de normas. El reto consistirá en lograr que los distintos asociados técnicos del programa Hacer Retroceder el Paludismo (como la OMS, el UNICEF, la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional [USAID] y la United States Pharmacopoeia) trabajen juntos de manera eficaz para mejorar la producción y la distribución de antipalúdicos seguros, eficaces y de buena calidad.

Realización de una prueba de paludismo a una niña en el Congo
FOTO: OMS/Harry Anenden
Vigilancia de la seguridad de los nuevos antipalúdicos
Las cuestiones relativas a la seguridad serán cruciales para el uso eficaz de los antipalúdicos combinados de nueva generación basados en la artemisinina, que se están utilizando actualmente en países con resistencia alta a la cloroquina y la sulfadoxina-pirimetamina.
La OMS y Hacer Retroceder el Paludismo están desarrollando programas para la elaboración de informes de farmacovigilancia de las nuevas combinaciones con artemisinina, en un intento por evitar los problemas de la calidad y resistencia que han afectado a los resultados farmacológicos en ocasiones anteriores. La farmacovigilancia determina y evalúa cuantitativamente los riesgos relacionados con el uso de medicamentos en toda una población o en grupos de población específicos. Permite detectar problemas relativos al uso indebido de un medicamento, a la producción de medicamentos de calidad inferior o falsificados, y cuestiones de seguridad no detectadas durante el desarrollo y las pruebas iniciales de un medicamento.
Según la doctora Mary Couper, que dirige las actividades de farmacovigilancia en la sede de la OMS en Ginebra, «Cualquier fármaco que sale al mercado requiere una vigilancia especial. Ningún fármaco es totalmente seguro, de eso no cabe duda; pero existen algunos efectos de los antipalúdicos que debemos vigilar. Esto es especialmente cierto en los países de África donde aún no se ha desarrollado la capacidad de farmacovigilancia necesaria para los combinados basados en la artemisinina recientemente introducidos.»
Contacto para información adicional sobre antipalúdicos:
Clive Ondari - ondaric@who.int
Contacto para informacíon adicional sobre farmacovigilancia:
Mary Couper - couperm@who.int