Deben negociarse y pactarse por escrito, antes de la recolección o cultivo, acuerdos sobre la devolución de los beneficios inmediatos, a largo plazo, o ambos, y sobre la compensación por el uso de las reservas de materias vegetales medicinales. Los contratos para el cultivo de plantas medicinales a partir de materiales de propagación obtenidos de plantas medicinales autóctonas de un país determinado pueden estar sujetos a diversos tipos de derechos de propiedad. La cuestión de los derechos de acceso a los recursos genéticos es más compleja, especialmente si los materiales de propagación se han comercializado históricamente en los mercados internacionales y no son autóctonos de un país determinado.