Tipos de investigación
Hay dos categorías de investigación que revisten particular importancia para el desarrollo y la aplicación de una política farmacéutica nacional. La investigación operativa persigue una mejor comprensión de los factores que inciden en el uso de medicamentos y la identificación de los mejores métodos de selección, adquisición, distribución y utilización de los medicamentos. Sus resultados ayudan a identificar y aplicar medidas prácticas y económicamente eficientes, y deberían fundamentar las decisiones de gestión. La investigación y desarrollo de medicamentos incluye un amplio espectro de actividades, entre ellas la investigación sobre medicamentos nuevos, medicamentos para enfermedades infecciosas desatendidas, nuevas formas de administración y nuevos procesos de fabricación; la investigación básica en química y biología molecular, y los ensayos clínicos y sobre el terreno de medicamentos y vacunas.
La investigación como componente de la política farmacéutica nacional
La investigación operativa facilita la aplicación, la vigilancia y la evaluación de diferentes aspectos de la política farmacéutica. Es un instrumento esencial para evaluar el impacto de la política farmacéutica sobre los sistemas de servicios de salud y sus prestaciones, estudiar los aspectos económicos del suministro de medicamentos, identificar los problemas relacionados con la prescripción y la dispensación y comprender los aspectos socioculturales del uso de medicamentos. Es una de las maneras fundamentales de averiguar qué medidas dan resultado y si se están aplicando de manera efectiva. La investigación operativa es necesaria en todos los niveles de la asistencia sanitaria, tanto en los países industrializados como en los países en desarrollo, y debe estar prevista en toda política farmacéutica nacional.
Por otra parte, la capacidad de los países para acometer investigación y desarrollo en medicamentos varía enormemente. Es importante que cada país evalúe su capacidad y considere atentamente si puede ser útil que se implique en la investigación y desarrollo de medicamentos, y en caso afirmativo cuáles deberían ser sus prioridades.
Retos
Probablemente el reto más importante estriba en que la mayoría de los trabajadores de la salud y responsables de políticas sanitarias, e incluso muchos profesionales de instituciones académicas, no tienen tiempo para hacer investigación operativa y a menudo tampoco están realmente interesados en hacerla. Tener un espíritu abierto a los resultados de la investigación operativa implica también mantener una actitud crítica y estar dispuesto a cambiar. El segundo reto es que cuando por fin se efectúa investigación operativa es frecuente que sus resultados no se utilicen plenamente para mejorar estrategias y preparar o adaptar planes de acción. Por esta razón, los estudios de investigación operativa deberían ser siempre desarrollados y llevados a cabo en colaboración estrecha con instancias normativas. Puede ser necesario que los gobiernos financien esta clase de investigación para asegurar que se realice.