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Aspectos fundamentales de la política
Uso racional de los medicamentos significa que los pacientes reciban medicinas apropiadas para sus necesidades clínicas, en dosis que satisfagan sus necesidades individuales, durante un período de tiempo apropiado y al costo más bajo para ellos y la comunidad. El uso irracional de medicamentos por parte de prescriptores y consumidores es un problema muy complejo, que exige la aplicación simultánea de muchas intervenciones diferentes. Los esfuerzos encaminados a promover el uso racional de los medicamentos deberían cubrir asimismo el uso de medicinas tradicionales y herbarias. Aspectos fundamentales de la política en este sentido son:
• el desarrollo de directrices clínicas basadas en evidencias como base para la formación, la prescripción, la fiscalización del uso de medicamentos, su suministro y el reembolso de su costo;
• el establecimiento y fomento de comités de farmacoterapéutica;
• la promoción de los conceptos de medicamentos esenciales, uso racional de los medicamentos y prescripción de genéricos en la formación básica y la capacitación en el servicio de los profesionales de la salud;
• la necesidad y potencial de capacitar a los vendedores no profesionales de medicamentos;
• la educación permanente de los prestadores de atención sanitaria y la información independiente e imparcial sobre medicamentos;
• la educación de los consumidores y las maneras de impartirla;
• los incentivos económicos para promover el uso racional de los medicamentos;
• las estrategias de reglamentación y gestión orientadas a promover el uso racional de los medicamentos.
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El uso racional de los medicamentos exige que los pacientes reciban la medicación apropiada para sus necesidades clínicas, en dosis que satisfagan sus necesidades individuales, durante un período de tiempo apropiado y al costo más bajo posible para ellos y la comunidad. Favorece la calidad de la asistencia y la terapia eficaz en relación con el costo, y contribuye a asegurar que los medicamentos sólo se utilicen cuando sean necesarios y que las personas comprendan para qué sirven y cómo se deben utilizar.
Es preciso que las políticas orientadas a promover el uso racional de los medicamentos se dirijan a los prescriptores, los dispensadores y los consumidores de medicamentos, así como a quienes los fabrican y los venden y a los curanderos tradicionales. Todos esos agentes tienen una influencia importante en el modo de utilización de los medicamentos. Para influir en dicha utilización se necesita un conjunto de estrategias e intervenciones.