La mayoría de las intervenciones que hasta aquí se han descrito son igualmente aplicables al sector privado. Por ejemplo, la formación básica del personal sanitario, el registro de medicamentos, las políticas de precios, la reglamentación de la promoción farmacéutica, las listas positivas de reembolso y la educación del público inciden en el sector privado tanto como en el sector público. A continuación se describen brevemente algunas intervenciones específicamente orientadas al sector privado.
Educación permanente
En muchos países, por desgracia, la mayoría de las actividades de educación permanente son muy dependientes del apoyo de las compañías farmacéuticas, ya que los fondos públicos suelen ser insuficientes. Los gobiernos deberían apoyar los esfuerzos de los departamentos universitarios y de las asociaciones profesionales nacionales para proporcionar una educación permanente independiente, por ejemplo basada en las directrices clínicas nacionales. Ese apoyo podría ser un incentivo económico, o simplemente el suministro de ejemplares de las directrices clínicas nacionales o de otros materiales en cantidad suficiente.
Medidas reglamentarias y aplicación de la ley
El gobierno podría contemplar medidas reglamentarias que separen las funciones de prescripción y dispensación, para eliminar de ese modo un incentivo perverso. Por ejemplo, tanto los médicos dispensadores como los farmacéuticos prescriptores tienden a prescribir en exceso. Se podrían utilizar las políticas de genéricos, las políticas de precios y la estructura de tasas de dispensación para fomentar el uso de medicamentos esenciales y promover la prescripción de genéricos y la sustitución por genéricos. En muchos casos se podría mejorar la aplicación de la normativa sobre la venta de medicamentos con receta. Habida cuenta de la existencia de muchos intereses particulares, se recomienda un enfoque gradual.
Seguros médicos
Las prestaciones farmacéuticas comprendidas en los planes de seguro médico pueden también surtir efectos positivos sobre la prescripción racional en el sector privado. Por ejemplo, cuando el reembolso de los costos farmacéuticos se restringe a una lista positiva y a directrices clínicas publicadas, el paciente tiene un incentivo económico para presionar al prescriptor a atenerse a esos cánones.