El organismo de reglamentación farmacéutica es la agencia que desarrolla y aplica la mayor parte de las leyes y reglamentos que afectan a los productos farmacéuticos, con miras a asegurar la calidad, inocuidad y eficacia de los medicamentos y la exactitud de la información que se ofrece sobre los productos. Aspectos fundamentales de la política en este sentido son:
• el compromiso del gobierno con la reglamentación farmacéutica, incluida la necesidad de dotarla de una base jurídica sólida y recursos humanos y financieros adecuados;
• la independencia y la transparencia del organismo de reglamentación farmacéutica; las relaciones entre dicho organismo y el ministerio de salud;
• un enfoque gradual de la evaluación y el registro de medicamentos; la definición de los procedimientos de registro vigentes y a medio plazo;
• el compromiso con buenas prácticas de fabricación, la inspección y la aplicación de las leyes;
• el acceso a medios de control de los medicamentos;
• el compromiso con la reglamentación de la promoción de medicamentos;
• la reglamentación de las medicinas tradicionales y herbarias;
• la necesidad y potencial de sistemas de vigilancia de reacciones adversas a los medicamentos;
• el intercambio internacional de información.