Quién deba responsabilizarse del sistema de suministro y cómo se deba estructurar éste son decisiones importantes que encierran muchas ramificaciones políticas y económicas. Es muy importante que la política farmacéutica defina el sistema futuro de suministro y el papel del gobierno. Existen varias opciones y la elección de una u otra dependerá de las estructuras existentes, del equilibrio entre los sectores público y privado y de otros factores.
En algunos países se han resuelto los problemas que planteaba la existencia de depósitos centrales de suministros médicos y un sistema público de suministro subcontratando parte del trabajo a operadores privados a la vez que se mantenía una estructura centralizada. Por ejemplo, en muchos casos el transporte de medicamentos se puede confiar al sector privado. En otros países se utilizan diferentes estructuras. Puede haber un organismo autónomo o semiautónomo que actúe como agencia de suministro no administrada directamente por el gobierno. El objetivo de un sistema de esa índole es combinar la eficiencia del sector privado con el enfoque de salud pública y las economías de escala que se pueden lograr con un sistema centralizado.
Otras opciones son los sistemas de entrega directa o los sistemas de distribuidor primario. En un sistema de entrega directa los precios de los medicamentos se establecen mediante licitación, pero los medicamentos se suministran directamente a los centros. Un sistema de distribuidor primario es aquel en el que los contratos se negocian con un único vendedor principal que suministra y distribuye directamente a los distritos o a los grandes centros8.
Un sistema de suministro bien coordinado asegurará que los fondos públicos disponibles para la compra de medicamentos se empleen de manera efectiva para maximizar el acceso, obtener un buen aprovechamiento del dinero y evitar el despilfarro. Con ello aumentará la confianza en los servicios de salud y se fomentará su uso por los pacientes. Es necesario que haya una buena coordinación entre estos elementos centrales del sistema de suministro. Los fallos en cualquier punto del sistema de suministro de medicamentos pueden originar situaciones de escasez o despilfarro, con consecuencias que pueden ser serias tanto para la salud como para la economía.
La elección de una política para el sistema de suministro de medicamentos en el futuro afecta a muchos intereses particulares, y los debates sobre el tema tienden a ser largos y acalorados. Sin embargo, es importante que el gobierno estudie todas las opciones con gran detenimiento y adopte una decisión informada sobre la política a largo plazo antes de acometer actividades nuevas (a veces con fondos de donantes), tales como la creación de depósitos regionales.