UNA exposición móvil de MSF recorrerá Europa y América del Norte en 2002 para llamar la atención sobre la suerte de millones de personas en todo el mundo que mueren porque no tienen acceso al tratamiento que necesitan. Los medicamentos que les curarían son demasiado caros o no se efectúan investigaciones sobre su enfermedad porque los fabricantes estiman que «no vale la pena invertir en ese mercado», según afirma MSF.
La rueda de la mala fortuna
Comenzando en la «rueda de la mala fortuna», que asigna al visitante uno de cinco papeles y situaciones, los voluntarios de MSF que se ocupan de la exposición invitan a los visitantes a adoptar la identidad de una persona imaginaria. Por el azar o por ciertas circunstancias, igual que los pacientes que MSF trata en los países en desarrollo, esta persona cae enferma. Siguiendo una vía codificada a través de la exposición, los visitantes aprenderán más acerca de las personas reales que comparten la misma suerte. La organización estima que los visitantes estarán al tanto de enfermedades que son descuidadas tanto por las empresas farmacéuticas como por los gobiernos, y acerca de las opciones terapéuticas que a menudo están terriblemente limitadas en los países en desarrollo.

Exposición móvil de MSF en Ginebra, en donde recibió una entusiasta acogida (Foto: MSF)
Al implicar a los visitantes de la exposición en la dinámica de la campaña para el Acceso a los medicamentos esenciales y al aumentar la percepción de los problemas, MSF espera movilizar la acción pública para que los medicamentos que salvan la vida lleguen a pacientes de los países pobres.
EE.UU.: problemas de acceso a los medicamentos
ES muy probable que una parte de los ancianos estadounidenses más vulnerables, que carecen de prestaciones farmacéuticas, se vean obligados a prescindir de los medicamentos que necesitan para mantener su salud, según ha mostrado un reciente estudio. Los investigadores de la Universidad de California han recogido información de una muestra aleatoria de casi 5000 estadounidenses, de 70 años o más, con o sin cobertura farmacéutica, que utilizan con regularidad medicamentos de prescripción. Sólo uno de tres factores de riesgo - etnia minoritaria, ingresos y pago directo de los medicamentos de más de US$100 al mes - basta para que sea más probable que las personas sin cobertura de prestaciones farmacéuticas se vean forzadas a limitar su uso de medicamentos debido al costo.
En el estudio, el 20,9% de las personas de minorías étnicas, el 15,6% de los que tenían ingresos anuales inferiores a US$10 000 y el 13,4% de los que pagaban directamente los medicamentos de prescripción a razón de más de US$100 por mes sufrían limitaciones de la medicación debidas al costo. Visto el problema desde una perspectiva distinta, los participantes en el estudio con bajos ingresos que carecían de seguro de prestación farmacéutica tenían 15 veces más probabilidades de limitar su uso de los medicamentos de prescripción que los participantes de bajos ingresos con cobertura completa.
Fuente: Journal of General Internal Medicine, 4 de diciembre de 2001.