Expand Document | Expand Chapter | Full TOC | Printable HTML version
Boletín de medicamentos esenciales - No. 031
(2002; 72 páginas) [English] [French] View the PDF document
Table of Contents
View the documentEditorial - ¿Fomento de la ciencia o de las ventas?
Open this folder and view contentsConflicto de intereses
View the documentCarta de la Directora
Open this folder and view contentsNoticiario
View the documentNetscan, reuniones y cursos
Open this folder and view contentsInvestigaciones
Open this folder and view contentsPromoción de los medicamentos
Open this folder and view contentsPolítica farmacéutica nacional
Open this folder and view contentsAcceso
Open this folder and view contentsUso racional
View the documentPublicaciones recientes
Open this folder and view contentsAcceso
 

Editorial - ¿Fomento de la ciencia o de las ventas?

EN 1994 el Boletín se centró en el modo de comercializar los medicamentos y en el posible efecto en la prescripción y el tratamiento. Muchas de las preocupaciones suscitadas en aquel número continúan siendo planteadas por los profesionales de la salud, los grupos de consumidores, las revistas científicas, los investigadores y los órganos deliberantes de la OMS en sus reuniones. Por este motivo el Boletín vuelve a tratar el tema, estimulando un importante debate y contribuyendo al mismo. A lo largo de los años, al surgir nuevas preocupaciones también han aumentado los datos que vinculan aspectos de la promoción de medicamentos al uso de medicamentos más modernos y costosos, pero no necesariamente más eficaces (véase la página 18). Un ejemplo es el estudio de Wazana, reseñado en la página 22, que comprendió el examen sistemático de los datos sobre la influencia de la promoción en el comportamiento de los médicos. Un estudio reciente del Instituto Nacional de EE.UU. para la Fundación de Investigaciones y Enseñanzas sobre Gestión de la Atención de Salud muestra que la publicidad directa al consumidor, tema sometido a gran debate, puede inducir a lo que se considera «demanda importante y posiblemente inapropiada de algunos medicamentos de prescripción». La Fundación señala que las ventas de los 50 medicamentos más anunciados en los EE.UU. aumentaron en conjunto el 32% de 1999 a 2000, en comparación con el 13,6% para todos los restantes medicamentos de prescripción. En la actualidad, sólo dos países desarrollados, los EE.UU. y Nueva Zelandia, permiten esa publicidad y un editorial de Lancet (18 de mayo de 2002) llega a la conclusión de que la experiencia obtenida en esos países muestra que los posibles inconvenientes superan a cualquier beneficio señalado.

Sumándose a los datos probados, la investigadora canadiense Barbara Mintzes señala en su inspirado artículo, en la página 19, que el 52% de los anuncios de medicamentos aparecidos en la televisión estadounidense en 1998 violó la reglamentación de la FDA. Entre 1997 y mediados de 2001, la Agencia envío 94 notificaciones de violaciones (48 en la radiotelevisión y 46 en medios impresos). Entre los motivos fundamentales figuran la información inapropiada sobre el riesgo, la exageración de los beneficios y los usos no aprobados. En otros estudios se observó que la mayor parte de los consumidores no comprendían lo que significa sólo con receta y, en un estudio en California, el 43% de las personas que contestaron estimaban que sólo podían anunciarse medicamentos totalmente inocuos. Queda claro que existe un largo camino que recorrer respecto a la educación de los consumidores en relación con los medicamentos. El Sr. Léon Wever, un legislador holandés, en respuesta a una propuesta de la Unión Europea para permitir la información directa al consumidor sobre las opciones terapéuticas para el SIDA, el asma, la bronquitis crónica y la diabetes, argumenta que como existirá siempre una zona «gris» entre la información y la promoción, es difícil de abordarla en la legislación. El problema ha de tratarse caso por caso y el Sr. Wever advierte el enorme volumen de trabajo que la propuesta supondrá para los organismos encargados de la aplicación (véase la página 14).

En los últimos años han llegado a primer plano nuevas cuestiones, en particular la comercialización de medicamentos enfocada a las mujeres y la medicalización de experiencias transitorias y biológicas. La cita de un anuncio de medicamento incluida en el título del artículo en la página 12 «la esencia de la feminidad se halla ahora en forma de comprimido» es escalofriante.

En 1999, la promoción de los medicamentos fue identificada por la Mesa Redonda sobre productos farmacéuticos de la OMS/ ONG de interés público como una prioridad para la colaboración técnica, en parte al reconocer la necesidad de más datos sobre los efectos de esa publicidad en la salud pública. Un resultado es la primera base de datos mundial integral de estudios y otro material sobre promoción de los medicamentos, que se está lanzando como parte de esa colaboración conjunta (véase la página 18). La base de datos será un valioso recurso para investigadores, instancias decisoras, la industria y las ONG. La promoción de los medicamentos es evidentemente sólo uno, aunque sea importante, de los factores que influyen en las prácticas de prescripción y las ventas. Otra cuestión problemática es la posibilidad de conflicto de intereses y de recomendaciones sesgadas en el caso de que los investigadores y los redactores de guías terapéuticas tengan vínculos sin declarar con la industria. Un estudio publicado en el JAMA (véase la página 4) mostró que el 59% de los autores de directrices terapéuticas tenían relaciones con empresas cuyos medicamentos eran objeto de consideración. Una dura declaración conjunta reciente de 13 de las principales revistas médicas del mundo (véase la página 2) manifiesta una fuerte preocupación por el uso de ensayos clínicos para la comercialización más que con fines científicos, por los conflictos de intereses no declarados y por la notificación selectiva de los resultados. Describe un nuevo clima en el que «los patrocinadores empresariales pueden dictar las condiciones de realización del ensayo, condiciones que no siempre sirven los mejores intereses de los investigadores universitarios, los participantes en el estudio o el progreso de la ciencia en general». Como declara el Dr. Jonathan Quick, Director de OMS/EDM, «la fiabilidad de los ensayos clínicos se halla actualmente en peligro a causa de tres sesgos importantes: conflictos de intereses por parte de los investigadores, participación inapropiada de los patrocinadores de la investigación en su formulación y realización, y desviaciones en la publicación de los resultados» (página 3). Pide mayor claridad sobre los derechos y obligaciones de los investigadores clínicos y sobre la gestión de la totalidad de la base de datos de los ensayos clínicos, como complemento a la Declaración de Helsinki destinada a proteger a los sujetos de los ensayos.

La adopción informada de decisiones clínicas, las buenas prácticas de prescripción y los resultados óptimos del tratamiento dependen primordialmente de una base de datos probados que esté exenta de sesgos comerciales y del acceso a información científicamente auténtica y completa. Muchos países basan cada vez más sus directrices clínicas y sus decisiones sobre reembolso en el examen sistemático de todos los datos probados disponibles. Entre los ejemplos figuran la Red Intercolegiada de Directrices de Escocia y el Sistema de Prestaciones Farmacéuticas de Australia. Por otra parte, las actividades de promoción ejercen también una considerable presión sobre los prescriptores y de modo creciente sobre el público en general. Si bien los prescriptores informados y motivados pueden tener acceso a información no sesgada, eso sucede mucho menos en el público. Los gobiernos, los organismos de reglamentación farmacéutica y las organizaciones profesionales necesitan conseguir que toda la información sobre los medicamentos proporcionada a prescritores y consumidores y la investigación en la que se basa, contribuya a mejorar los resultados de la ciencia y el tratamiento más que las ventas.

 

to previous section to next section
 

Last updated: May 3, 2013