Se obtiene un alto nivel de desinfección hirviendo los instrumentos durante 20 minutos. Éste es el método más sencillo y seguro de inactivar la mayor parte de los microbios patógenos, incluido el VIH, cuando no se dispone de equipo de esterilización. Sólo se debe utilizar cuando no es posible la esterilización por vapor o calor seco. El virus de la hepatitis B se inactiva por ebullición durante varios minutos; lo mismo ocurre con el VIH, que es muy sensible al calor. Sin embargo, para estar seguros la ebullición se debe prolongar durante 20 minutos.
La desinfección química se utiliza para el equipo sensible al calor que puede sufrir daños a causa de la temperatura elevada. La mayoría de los desinfectantes sólo son eficaces contra un número limitado de microorganismos y se diferencian en la velocidad a la cual los destruyen. Se deben desmontar las piezas y sumergirlas completamente en el desinfectante. Hay que tener el cuidado de enjuagar las piezas desinfectadas con agua limpia para que no vuelvan a contaminarse. Los desinfectantes químicos son inestables y se puede producir una degradación química. También pueden ser corrosivos e irritantes de la piel. Puede ser necesaria la utilización de ropa protectora. La desinfección química no es tan segura como la ebullición o la esterilización. Entre los agentes químicos cabe mencionar los siguientes:
• agentes a base de cloro, por ejemplo la lejía
• solución acuosa de glutaraldehído al 2%
• alcohol etílico o isopropílico al 70%
(Fuente: WHO - GPA/TCO/HSC/95/16 pág. 16 y Serie OMS sobre el SIDA 2, 2ª edición, pág. 3, 1989.)