La electroestimulación es potencialmente perjudicial. Está contraindicada: en el embarazo; en pacientes con marcapasos; en personas sin sensibilidad cutánea; y en casos de insuficiencia circulatoria, enfermedad arterial grave, fiebre de origen desconocido o lesiones cutáneas importantes.
Se recomienda una vigilancia cuidadosa de la electroestimulación para impedir lesiones neurales. La corriente galvánica se debe utilizar solamente durante un periodo de tiempo muy breve.
La terapia de láser de baja energía puede dañar los ojos y tanto el paciente como el operador deben usar gafas protectoras.