En la moxibustión indirecta hay que evitar las quemaduras de la piel. Aunque la moxibustión de la cicatrización se realiza mediante la quemadura de la piel a fin de producir una supuración no bacteriana, esta técnica sólo se debe utilizar con el pleno conocimiento y el consentimiento previo del paciente. Se trata de una técnica terapéutica especial, que sólo se aplica en puntos específicos.
La moxibustión directa no se debe aplicar en puntos de la cara o en zonas donde se localicen tendones o vasos sanguíneos grandes. La moxibustión con supuración no bacteriana cerca de una articulación es también inadecuada, porque el movimiento de la articulación puede dificultar la cicatrización. Se debe prestar particular atención a los pacientes con un grado de conciencia reducido, perturbaciones sensoriales, trastornos psicóticos y dermatitis purulenta, o en zonas de circulación alterada.