La acupuntura no se debe utilizar para el tratamiento de tumores malignos. En particular, debe prohibirse la aplicación de agujas en la zona del tumor. Sin embargo, la acupuntura se puede utilizar como medida complementaria, en combinación con otros tratamientos, para el alivio del dolor o de otros síntomas, a fin de atenuar los efectos secundarios de la quimioterapia y la radioterapia y de esta manera mejorar la calidad de vida.