La acupuntura puede inducir el parto y, por consiguiente, no se debe realizar durante el embarazo, a menos que sea necesaria con otros fines terapéuticos, y en ese caso sólo con gran precaución.
El simple hecho de aplicar las agujas manipulándolas de cierta manera en determinados puntos de acupuntura puede provocar fuertes contracciones uterinas e inducir el aborto. Sin embargo, esto puede ser útil en el embarazo para inducir el parto o acortar su duración.
Tradicionalmente la acupuntura y la moxibustión han estado contraindicadas en puntos de punción localizados en la zona inferior del abdomen y la región lumbosacra durante el primer trimestre. Después del tercer mes hay que evitar los puntos de la parte superior del abdomen y la región lumbosacra, así como los puntos en los cuales se produzcan sensaciones fuertes, junto con los puntos de acupuntura en la oreja, que también pueden inducir el parto.