1. Para contener los costos de los ARV y otros medicamentos esenciales, China debe considerar toda la gama de instrumentos normativos disponibles y estudiar detenidamente como lograr que esos instrumentos se complementen uno al otro.
2. Al tomar decisiones de política relacionadas con la contención de costos, incluido el uso de las flexibilidades y salvaguardias de los ADPIC, China debería dar prioridad a las consideraciones de salud pública. La asequibilidad de los medicamentos esenciales es una prioridad de salud pública.
3. Las negociaciones voluntarias pueden conducir a importantes reducciones de precios en países en desarrollo para los medicamentos patentados. China tendría una mejor posición negociadora para lograr descuentos voluntarios si antes ha examinado sus opciones en materia de licencias obligatorias y producción nacional, y puede así presentar con más credibilidad esas medidas como alternativa a unos descuentos sustanciales.
4. Las reducciones de precios ofrecidas voluntariamente pueden ir acompañadas de limitaciones, consistentes por ejemplo en restringir el número o tipo de beneficiarios de la reducción del precio, imponer importantes cargas al gobierno, o limitar su capacidad para utilizar diversos instrumentos normativos. El gobierno determinará si esas limitaciones representan o no una contrapartida aceptable a cambio de las rebajas de precios, pero debe ser consciente tanto de los costos como de las opciones al alcance.
5. La OMS apoya medidas que permiten mejorar el acceso a los medicamentos esenciales, incluida la aplicación de las salvaguardias previstas en los ADPIC.
6. Favoreciendo la competencia, la concesión de licencias obligatorias puede reducir considerablemente los precios de los ARV y de otros medicamentos esenciales.
7. La expedición de licencias obligatorias es un mecanismo ampliamente utilizado en algunos países industrializados y son una parte esencial del sistema de propiedad intelectual. Si decide otorgar licencias obligatorias para algunos medicamentos esenciales, China demostrará su compromiso con el sistema de patentes. Es decir, en lugar de ignorar las patentes o propiciar la falsificación clandestina, el Gobierno habrá abordado los problemas relacionados con el acceso dentro del marco del sistema de patentes. El gobierno indicaría así que respeta ese sistema, incluso en un momento en que están en juego aspectos cruciales de la salud pública o en situaciones de emergencia.