Una opción que los países en desarrollo con una gran base científica, como China, deberían considerar de manera más sistemática es el fortalecimiento y ampliación de las actividades de I + D necesarias para hacer frente a las enfermedades más extendidas en esos países, incluido el VIH/SIDA. China podría tener importantes ventajas de costos para iniciar actividades de I + D en esferas complejas (como la genómica o la proteómica y otros nuevos campos de investigación científica) y desempeñar una importante función en el descubrimiento de nuevos medicamentos y tratamientos. Esto podría lograrse mediante inversiones públicas de ámbito nacional o la colaboración con otros países que fomenten el bien público, esto es, con el objetivo de ofrecer nuevas opciones terapéuticas sin fines lucrativos. Evidentemente, se pueden considerar también varias alternativas para recuperar las inversiones efectuadas en I + D, así como para establecer alianzas con el sector privado.