En 2002 la OMS desarrolló un paquete de estudio sistemático para facilitar la supervisión y la evaluación de la situación farmacéutica de cada país. Este estudio proporciona un medio económico de determinar la disponibilidad de los medicamentos esenciales, la seguridad, la eficacia y la calidad de dichos medicamentos, y si se utilizan de forma racional. Por tanto, ayuda a cada país a identificar los puntos fuertes y los puntos débiles de su sector farmacéutico, y a priorizar las áreas en las que es necesario intervenir. Se pueden realizar estudios de seguimiento para evaluar el impacto de dichas intervenciones y para supervisar las tendencias farmacéuticas con el paso del tiempo. El uso común de este paquete facilitará la comparación de centros, distritos/regiones y países. Hacia fines de 2002, este paquete ha sido probado sobre el terreno en 16 países, en representación de las seis regiones de la OMS.
Observación del acceso y el uso racional
Como era de esperar, el uso de este paquete en Bulgaria y las Filipinas obtuvo resultados distintos para los indicadores clave. A pesar de que Bulgaria todavía no cuenta con una política farmacéutica nacional (PFN), su plan sanitario nacional sí incluye un programa farmacéutico, lo que se refleja en la disponibilidad de medicamentos esenciales clave, que es bastante alta y ha aumentado desde 1995. Sin embargo, hace falta realizar un mayor esfuerzo en cuanto al uso racional de medicamentos, puesto que menos del 50% de los medicamentos recetados están en la lista de medicamentos esenciales de Bulgaria.
En las Filipinas, la disponibilidad de medicamentos esenciales en centros sanitarios rurales ha descendido, posiblemente a causa de la descentralización de los servicios sanitarios. También se ha reducido el recetado de medicamentos esenciales de la lista de medicamentos esenciales. Resulta preocupante que el porcentaje de pacientes a los que se ha recetado antibióticos ha aumentado hasta superar el 50%, a pesar de que han mejorado otras prácticas de recetado. Por lo tanto, la formación y la enseñanza continua sobre el uso racional de medicamentos debe seguir siendo el objetivo principal de la asistencia prestada por el gobierno a provincias y ciudades.
Si nos centramos en los indicadores de acceso de cuatro países (Bulgaria, Guatemala, Irán y las Filipinas) veremos que varían tanto la disponibilidad como el recetado de medicamentos clave. Esto sugiere la posibilidad de que se estén recetando medicamentos no esenciales.

La asequibilidad de los medicamentos esenciales varía enormemente de un país a otro de los cuatro estudiados, mientras que los datos de recetado indican que no se dispone de suficientes medicamentos clave

La comparación de los indicadores para Bulgaria y las Filipinas de 1995 y 2002 muestran progreso en algunas áreas pero hace falta un mayor esfuerzo en otras
Pruebas sobre el terreno en África
En África, los nuevos encargados de los programas nacionales (EPN) llevaron a cabo pruebas sobre el terreno del paquete de supervisión en Ghana, Malí, Nigeria, Tanzania y Uganda, en colaboración con sus homólogos del Ministerio de Sanidad (MDS). El paquete fue bien acogido especialmente por el personal del MDS, puesto que anteriormente fueron asesores externos quienes llevaron a cabo los estudios de la situación farmacéutica. Al realizar esta vez los estudios junto con los EPN, los encargados de política del MDS y los responsables sanitarios pudieron apreciar personalmente el impacto (bueno o malo) de las decisiones farmacéuticas que han tomado. El resultado de estos estudios está sirviendo en la actualidad como guía para la aplicación o la modificación de las PFN.
En la mayor parte de los países, está cobrando mayor importancia el papel del sector privado en el suministro de atención sanitaria y medicinas. Por ello, fue muy importante la inclusión de farmacias privadas y boticas en los suministros. Gracias a esto, el estudio hace posible la comparación de la disponibilidad y asequibilidad de los medicamentos en los sectores públicos y privados.
Estudios de hogares
El paquete de supervisión incluye un cuestionario de una página para la realización de un estudio de hogares. El cuestionario cubre la actitud hacia la salud, y si dicha actitud lleva al consumo o no consumo de medicamentos, si los medicamentos necesarios están disponibles y son asequibles, y en caso de que se utilicen, si se usan de forma racional. Los estudios de hogares son un elemento clave para la medición del acceso a medicamentos, puesto que sólo a través de ellos podemos obtener la información necesaria para determinar si pueden obtener todas las medicinas que necesitan y cuánto pueden permitirse pagar por ellas.
En Tanzania, el uso del estudio de hogares mostró que tienden más a la auto-medicación y al uso de los servicios sanitarios públicos, y que el uso de los servicios sanitarios públicos no está restringido a los grupos con menos poder adquisitivo. Sin embargo, se observó que muchos hogares, sobre todo los de más bajo poder adquisitivo, no pueden obtener todos los medicamentos recetados que necesitan. En el grupo de más bajo poder adquisitivo, más del 50% de hogares no pudieron procurarse todos los medicamentos que necesitaban. Se observó que el acceso a medicamentos estaba limitado principalmente debido a la falta de ingresos suficientes para comprarlos, a que eran muy caros o a que no estaban disponibles.
Esta información puede ser utilizada por los responsables de la política para crear políticas, programas e intervenciones dirigidos a atender las necesidades de medicamentos esenciales.
Se puede solicitar el paquete de supervisión a: edmdoccentre@who.int. También se publicará en la página web de Medicamentos Esenciales y Política Farmacéutica de la OMS (http://www.who.int/medicines/strategy/policy/indicators_op.shtml).

Tanzania 2002: qué porcentaje de los medicamentos recetados ha sido obtenido por hogares en un radio de 5 kilómetros de distancia de servicios públicos y farmacias del sector privado

Tanzania 2002: por qué los hogares ubicados en un radio de 5 kilómetros de servicios públicos y de farmacias del sector privado no obtuvieron las medicinas necesarias