La Asamblea General de la Asociación Médica Mundial se ha dirigido firmemente a todos los implicados en las investigaciones médicas para que las poblaciones ricas no exploten a las poblaciones pobres probando en ellas tratamientos de los que nunca se beneficiarán. La Asamblea, celebrada en Edimburgo (Escocia) en octubre de 2000, aprobó una Declaración de Helsinki revisada. Redactada inicialmente en 1964, la Declaración ha pasado a ser desde entonces la orientación más ampliamente aceptada en todo el mundo sobre las investigaciones médicas con participantes humanos. Al comentar los cambios, el Dr. Anders Milton, presidente de la Asociación, dijo: «Las investigaciones no deben realizarse en países en desarrollo sólo porque son más baratas y porque la legislación es más laxa. En cualquier lugar en donde se efectúen las investigaciones deben aplicarse las mismas normas éticas».
La nueva Declaración destaca, en términos mucho más claros que nunca antes, el deber que tienen los médicos respecto a los participantes en las investigaciones médicas. Dice que todos los participantes deben dar libremente su consentimiento informado, de preferencia por escrito. Las personas que no pueden dar el consentimiento informado sólo deben incluirse en la investigación en condiciones excepcionales.
Fortalecer los derechos de los participantes
Según la Declaración, los médicos participantes en la investigación tienen la obligación de declarar cualquier posible conflicto de intereses financiero o de otro tipo. La investigación sólo está justificada si va a beneficiar a las poblaciones que han de estudiarse. La Declaración señala que todo paciente incluido en un estudio debe tener acceso al tratamiento óptimo identificado en ese estudio, una vez completado. Además, el ensayo de cualquier nuevo tratamiento debe hacerse frente al método actual óptimo, en donde exista, y no frente a un placebo. Esto significa que las personas de países en desarrollo tendrán por lo menos acceso al tratamiento actual óptimo si están de acuerdo en participar en la investigación sobre nuevos tratamientos.
La Declaración de Helsinki revisada se distribuirá a la Organización Mundial de la Salud, las comisiones nacionales de bioética, los grupos representativos de pacientes y otras partes interesadas. El texto completo de la Declaración de Helsinki revisada puede hallarse en el sitio en la Red de la Asociación Médica Mundial: www.wma.net
Fuente: British Medical Journal, 2000; 321:913.