Meses después de las inundaciones y corrimientos de tierra devastadores que provocaron la muerte o la desaparición de 30 000 personas y dejaron sin hogar a 200 000, la República Bolivariana de Venezuela se ve inundada de nuevo por un torrente de ayuda médica inutilizable. Las terribles imágenes televisivas de la catástrofe de diciembre de 1999, en los estados costeros de Vargas y Falcón, cerca de Caracas, despertaron una respuesta humanitaria masiva y llegaron de todo el mundo toneladas de medicamentos.
Sin embargo, el personal de salud que ayuda a las víctimas señala que quedan apiladas en los almacenes enormes cantidades de material médico y que hasta el 70% tendrá que ser incinerado. Un informe del Servicio de Producción Farmacológica del Gobierno dice que no se pueden usar muchos productos porque están anticuados, son innecesarios, se han utilizado en parte o no están etiquetados en español. Como resultado, el Gobierno ha tenido ya que gastar por lo menos 10 millones de bolívares (aproximadamente US$16 000) para contratar personal adicional y aumentar el horario de trabajo simplemente para clasificar los productos recibidos.

Aguas tranquilas del lago Maracaibo durante las visitas de esta auxiliar sanitaria, pero en 1999 las inundaciones en Venezuela causaron una masiva devastación - Foto:OMS/P. Almsay
El Dr. Francisco Griffin, Director General del Servicio de Producción, manifiesta que, en su opinión, algunas empresas han enviado deliberadamente productos caducados considerados como residuos tóxicos, para ahorrarse el costo de tener que eliminarlos por sí mismas. En 1996 la OMS estableció directrices interorganismos sobre los donativos1 de medicamentos, en respuesta al creciente número de informes sobre los problemas causados por los donativos inadecuados.
Sin embargo, el Dr. Griffin admitió que el Servicio no había previsto esa masiva respuesta internacional frente a los corrimientos de tierra. Cuando resultó evidente el carácter desorganizado de los donativos y el «trabajo titánico» necesario para seleccionarlos, se incluyeron tardíamente anuncios en los sitios de la Red de las organizaciones internacionales pidiendo sólo determinados productos.*
* Ciertos signos muestran que los países están comenzando a tratar de evitar la recepción de los medicamentos innecesarios cuando se enfrentan con catástrofes. Por ejemplo, Mozambique pidió que todos los donativos se ajustaran a las Directrices interorganismos, cuando ciertas regiones del país quedaron inundadas en febrero y marzo de 2000.
Fuente: BMJ 2000; 320:1491.
Referencia
1. OMS. Directrices interorganismos sobre donativos de medicamentos, Ginebra: Organización Mundial de la Salud; 1996 (segunda edición publicada en 1999).