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LA Asamblea del presente año fue la primera en la que la Dra. Brundtland actuó como Directora General y resultó muy intensa. Además de las resoluciones formales adoptadas en cada Asamblea se celebraron debates en mesa redonda sobre cuestiones clave de salud. El Premio
Nobel Amartya Sen (véase la p. 21) habló sobre la función de la salud en el desarrollo y tuvieron lugar numerosas actividades asociadas, que comprendieron desde la presentación de un informe del Banco Mundial sobre la economía del tabaco hasta las explicaciones sobre la función de la OMS en las actividades de socorro en los Balkanes.
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LA MEJOR SALUD PUEDE IMPULSAR EL DESARROLLO
«El mundo está descubriendo rápidamente cómo una mejor salud puede impulsar el desarrollo», dijo la Dra. Gro Harlem Brundtland, Directora General de la OMS, a los delegados en su alocución a la 52a Asamblea Mundial de la Salud, celebrada en Ginebra en mayo del presente año. «En Asia oriental, la esperanza de vida aumentó en más de 18 años en los dos decenios que precedieron al más espectacular despegue económico de la historia. Si esas mejoras se repiten podríamos asistir a otro gran avance del progreso y el desarrollo humanos».
Aunque describió con entusiasmo esas aspiraciones de la salud mundial, la Dra. Brundtland se refirió también a los mil millones de personas que ha dejado atrás la revolución en salud. Sin embargo, expresó su confianza en los conocimientos y medios del mundo para afrontar el «programa de salud sin terminar del siglo XX».
Una tarea más compleja consiste en mantener las ganancias en salud y en contrarrestar las amenazas crecientes y nuevas para la salud pública. Pues «si conseguimos limitar la pobreza y dar a las poblaciones una verdadera oportunidad de montar en el tren del desarrollo, surgirán nuevas amenazas para la salud, como consecuencia de las enfermedades no transmisibles, de una vida más larga, de la transformación de los modos de vida y de la exposición a amenazas tales como el tabaquismo».
Mientras que el reto fundamental para la salud pública mundial guarda relación directa con la salud y consiste en reducir en gran manera la carga de la mortalidad en exceso y de las incapacidades evitables sufridas por los pobres, quedan tres retos adicionales de mayor alcance resaltados por la Dra. Brundtland. Comprenden contrarrestar las posibles amenazas para la salud derivadas de las crisis económicas, el medio ambiente insalubre y el comportamiento arriesgado; desarrollar sistemas de salud más eficaces, e invertir en la expansión de la base de conocimientos que hizo posible la revolución en salud del siglo XX.
LOGRAR UNA DIFERENCIA TANGIBLE
Sólo la OMS está en condiciones de afrontar esos retos, declaró la Dra. Brundtland. Además de ser depositaria de los conocimientos de salud pública del mundo entero, lucha también por la salud pública en nombre de todos. Sin embargo, el reconocimiento de la complejidad y urgencia de los retos con que se enfrenta la OMS ha convencido a la Dra. Brundtland de que la propia Organización debe transformarse. Sólo entonces será «más eficaz, más responsable y más receptiva a un mundo cambiante».
La Directora General pasó a describir los cambios radicales que se habían producido en la sede de la OMS en Ginebra desde que ocupó el cargo. Las anteriores divisiones se han reorganizado en nueve grupos orgánicos (véanse en el recuadro más detalles del grupo orgánico de Tecnología de la Salud y Productos Farmacéuticos) y los recursos programáticos se han desplazado a los sectores prioritarios. Se han nombrado 10 directores ejecutivos (cinco mujeres y cinco hombres), que representan a todas las regiones del mundo. La fuerte subrepresentación de las mujeres en el personal de la OMS está siendo contrarrestada por esfuerzos concertados para lograr un 60% de mujeres en la contratación de nuevo personal. Las Unidades de Apoyo Administrativo son una innovación en el sistema de las Naciones Unidas y se han creado para acercar los servicios de apoyo administrativo a los administradores y facilitar y respaldar el trabajo técnico.
La reorganización y los nuevos medios de trabajo se extienden más allá de la Sede. La Dra. Brundtland comunicó cómo, por primera vez en la historia de la OMS, los representantes y oficiales de enlace de la OMS se reunieron en Ginebra durante una semana en febrero. Fue sólo el comienzo de un proceso que hará más hincapié en el logro de un cambio real y tangible en las actividades en y con los países.

ASOCIACIONES MÁS EFICACES
La Dra. Brundtland destacó el hecho de que si bien la OMS es el organismo principal del mundo en materia de salud, sólo es uno de los varios actores claves en el campo de la salud. Es ante todo un organismo técnico dedicado al apoyo de sistemas de salud sostenibles, pero también actúa como catalizador, liberando recursos de los gobiernos, los bancos de desarrollo y los asociados bilaterales al servicio de la salud. Por consiguiente, los propios Estados Miembros tienen que aumentar al máximo sus esfuerzos para promover y crear salud, inclusive la adopción cuidadosa de prioridades y la asignación de presupuestos para actividades de salud. La Directora General citó un ejemplo, en el que US$ 4,9 millones del presupuesto ordinario de la OMS se destinaron a financiar 428 actividades prioritarias en 44 programas nacionales de salud diferentes de un Estado Miembro de la OMS. «Ésta no es la mejor manera de cambiar realmente la situación y deberá considerarse una práctica del pasado», comentó.

Los delegados en la Asamblea Mundial de la Salud de mayo de 1999 escuchan la alocución de la Directora General, Dra. Gro Harlem Brundtland
Además se está impulsando a otros actores en salud a trabajar en colaboración más estrecha con la OMS. La colaboración entre el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia y la OMS se han fortalecido para la recta final de la campaña de erradicación de la poliomielitis. Las conversaciones entre la OMS y el Fondo de Población de las Naciones Unidas han conducido a una mayor cooperación entre las dos Organizaciones en los sectores de la salud sexual y reproductiva, en particular en los países. La OMS está también combinando sus fuerzas con la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados a fin de resolver el reto de salud pública producido por la crisis de los refugiados en los Balkanes.
Además se está intensificando la cooperación con el Banco Mundial y se han celebrado mesas redondas con organizaciones no gubernamentales y la industria. Al propio tiempo se han efectuado estudios externos e internos del propio programa de investigaciones de la OMS para tener la garantía de que satisfaga las necesidades del siglo XXI, y se está completando una evaluación del trabajo de la OMS con sus centros colaboradores.
La Dra. Brundtland destacó el hecho de que el efecto combinado de todas esas actividades podrá contribuir realmente a mejorar la salud. Sin embargo, resaltó el hecho de que al buscar asociados, la OMS conservará sus valores e integridad de salud pública. «Necesitamos oír voces - y pueden estar seguros que la OMS hará oír la suya - que tomen públicamente la defensa de todos aquellos a quienes se les niega el derecho humano a la salud», concluyó la Directora General.