Se han descrito las ventajas y desventajas de cada fuente de información. Las posibles fuentes de información a su alcance variarán según el país y según su situación personal. Ahora debe decidir qué es lo mejor para mantenerse al día, mediante la elaboración de una lista de todos los recursos posibles a los que tiene acceso. Intente encontrar por lo menos una de cada una de estas fuentes: (1) revistas médicas, (2) boletines de información sobre medicamentos, (3) manuales de farmacología o de clínica y (4) comités farmacoterapéuticos, especialistas o un curso de postgrado.
Aunque la principal fuente de información para la prescripción en la práctica habitual será su formulario personal, en ocasiones tendrá que afrontar un problema difícil que necesitará una fuente de información adicional. Esta puede ser un libro de farmacología o de medicina, un boletín de información terapéutica, expertos (farmacólogo clínico, especialista, colegas), un compendio o un formulario.
Las limitaciones de las fuentes de información comerciales han sido claramente descritas. Si, sin embargo, decide que pueden ayudarle, siga las reglas generales indicadas anteriormente. Pero no use la información comercial aisladamente respecto a otras fuentes más objetivas.