El gobierno tiene la responsabilidad de asegurar la calidad, inocuidad y eficacia de los medicamentos tanto en el sector público como en el privado. Los principales medios de que dispone para hacerlo son los siguientes:
• el registro de medicamentos basado en la calidad, inocuidad y eficacia, y en algunos países en factores tales como el costo y la adecuación al sistema de salud local;
• la sujeción de importadores, mayoristas y minoristas a regímenes de licencias de inspección;
• la aplicación de regímenes de licencias e inspección a los fabricantes para asegurar la observancia de prácticas adecuadas de fabricación en todos los centros de producción.
Un sistema eficaz de reglamentación de la calidad de los medicamentos irá también acompañado de un programa de vigilancia posterior a la comercialización que permita supervisar las características de inocuidad y las pautas de utilización de los medicamentos en el mercado.
Las medidas necesarias para asegurar la calidad de los medicamentos son las mismas tanto para el sector público como para el privado. Sin embargo, la aplicación de reglamentos en el sector privado será, casi con seguridad, bastante más compleja que en el sector público, sobre todo cuando la capacidad normativa del Estado es relativamente precaria y una proporción sustancial de los establecimientos farmacéuticos del sector privado carecen de autorización.