Los gobiernos deben garantizar el cumplimiento de las leyes para el control de los medicamentos, especificando claramente el organismo o los organismos encargados de hacer cumplir las leyes relativas a la falsificación.
Se deben realizar todos los esfuerzos a fin de identificar las procedencias de los medicamentos falsificados y evaluar sus niveles en los canales nacionales de distribución de medicamentos. Deben investigarse todos los informes de medicamentos falsificados. Los trabajadores en los canales nacionales de distribución a menudo tienen una ubicación privilegiada para reconocer oportunamente los medicamentos falsificados en el mercado. Se debe instar a estos trabajadores a que estén alertas a fin de identificar falsificaciones e informar sobre toda sospecha a la autoridad reguladora de medicamentos, que a su vez debe estar en condiciones de reaccionar a estos informes rápida y apropiadamente, sin detrimento para el informante.