Independientemente del método analítico empleado, el primer paso para la identificación de medicamentos falsificados potenciales es la inspección visual cuidadosa del producto, su envase y etiquetado. Siempre se prefiere una comparación con el producto farmacéutico auténtico. Las diferencias en el etiquetado, el envasado y la apariencia física de la forma farmacéutica, por ejemplo forma, color, etc., indican un potencial producto adulterado (8, 9, 24).
Incluso ante la falta de conocimiento sobre las características físicas del medicamento auténtico, una inspección visual puede indicar que ha habido alteración, que la coloración del producto medicamentoso en investigación no es uniforme, etc. Una vez más, estas observaciones indican la posibilidad de un producto falsificado.
Se debe instar a los fabricantes de medicamentos legítimos a colaborar con las autoridades reguladoras de medicamentos nacionales y la OMS con el ofrecimiento de información y materiales sobre los atributos físicos de sus productos; esto sería también para su propio beneficio.