La normalización de los últimos tiempos en la Industria farmacéutica internacional representa un salto de gran importancia en un camino que las empresas farmacéuticas innovadoras llevan años construyendo y perfeccionando. El hecho de que las normas se consagren justamente en una fase histórica en que los países emergentes experimentan cambios trascendentales en sus pautas de desarrollo, hace que estos países tengan que analizar urgentemente los pasos que pueden y deben seguir. Estos pasos abarcan acciones a nivel nacional y esfuerzos de intercambio de información y experiencias. No se pretende, ni mucho menos, que los puntos que se señalan a continuación sean todos novedosos, pero sí que el contexto en que habría que actuar es nuevo. Se les articula bajo tres acápites:
i) Respecto a productos los aspectos críticos son:
• Formación de comités nacionales para el registro y evaluación de medicamentos y el intercambio de métodos, guías y personal entre ellos.
• Lo mismo respecto a normas de fabricación correcta.
• Intercambios de experiencias/información acerca de la aplicación de las normas nuevas y el espacio que quede para el diseño de políticas (nacionales o de mayor envergadura) en este campo.
• Bancos de datos sobre fuentes de tecnología y sistemas de fabricación.
• La gestión de sistemas de compra pública.
ii) Respecto a la formación y la información los elementos claves son:
• Difusión de información a los médicos y los farmacéuticos para la toma de decisiones sobre la elección de medicamentos.
• Examen pormenorizado de las lecciones que se puede sacar de países donde las normas han regido durante bastante tiempo (por ejemplo, manejo de políticas de contención de gastos, incentivos a la I + D).
• Elección de inversiones claves para promover la formación y la I + D.
iii) Respecto a la organización de grupos de presión. Nunca debe perderse de vista que los cambios de contexto en la Industria farmacéutica internacional son el resultado de batallas políticas para las que hay que tener una buena organización. Que sea a través de los «clubes de industria» en el contexto de ASEAN, las comisiones sectoriales que con frecuencia aparecen en negociaciones multilaterales en América Latina, o de grupos como ALIFAR, es imprescindible buscar una visión compartida, fijar lo que ella requiera en términos de contexto político/institucional, e invertir en las instituciones y la logística necesarias para llevarla a cabo. Si esto no sucede, la Industria farmacéutica en los países emergentes correrá también en el futuro el riesgo de ser «objeto normalizado» en lugar de ser un actor primordial en el establecimiento de las normas.