En el presente manual, que es un complemento de las Pruebas básicas para sustancias farmacéuticas, publicadas en 1986, se describe un conjunto de pruebas sencillas y fácilmente aplicables para comprobar la identidad de 150 formas farmacéuticas de uso corriente. Los métodos expuestos se basan en un número limitado de reactivos y aparatos fáciles de obtener y no requieren un laboratorio totalmente equipado. No se necesita tener título de farmacéutico para realizarlas, pero sí se requieren algunos conocimientos de química analítica.
Las pruebas básicas no reemplazan en ningún caso las normas establecidas en las monografías de la Farmacopea, que aportan una garantía de la calidad de cada producto y no se limitan a confirmar su identidad.