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Posible utilización de dosis inferiores de la vacuna antiamarílica en las emergencias

Declaración de la OMS
17 de junio de 2016

En caso de escasez de vacunas para controlar un brote podría utilizarse la vacuna antiamarílica que contiene una quinta parte de la dosis normal.

Esta es la propuesta que acordaron los expertos en una reunión convocada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para examinar la posible escasez de vacunas antiamarílicas a causa del brote declarado en Angola y la República Democrática del Congo.

El Grupo de Expertos de la OMS en Asesoramiento Estratégico en materia de inmunización (SAGE) examinó las pruebas que demuestran que con una quinta parte de una vacuna normal todavía se lograría protección contra la enfermedad durante un mínimo de 12 meses y posiblemente durante mucho más tiempo.

Este procedimiento, llamado de dosis parciales, se está analizando como una medida a corto plazo, en el contexto de una posible escasez de vacunas, y se utilizaría durante las emergencias. No se propone para la inmunización sistemática, puesto que todavía no se cuenta con datos suficientes que demuestren que con dosis inferiores se lograría la protección vitalicia que ofrece una dosis completa de la vacuna.

«Los brotes de fiebre amarilla de Angola, la República Democrática del Congo y Uganda imponen una demanda sin precedentes de suministros vacunales para las campañas de vacunación de emergencia dirigidas a contener la propagación de la enfermedad», señala Jon Abramson, presidente del Grupo de Expertos de la OMS en Asesoramiento Estratégico en materia de inmunización (SAGE).

«Ahora mismo tenemos suficientes vacunas en la reserva mundial, lo que nos permite hacer frente a los brotes activos si estos no siguen propagándose. Sin embargo, dada la amplia extensión de la enfermedad en Angola y la posibilidad de que la situación se desboque en Kinshasa (República Democrática del Congo), la OMS y sus asociados están considerando seriamente la opción de utilizar esta estrategia de ahorro de dosis para impedir la transmisión del virus por medio de campañas de vacunación a gran escala».

A petición del Comité de Emergencias sobre la fiebre amarilla, convocado por la Directora General de la OMS el 19 de mayo pasado, la Secretaría de la OMS ha analizado las diferentes opciones, con arreglo a las pruebas existentes, para aumentar el suministro de vacunas en caso de necesidad.

Se pidió al SAGE que examinara las pruebas y las opciones presentadas por la OMS. Está previsto que en octubre de 2016 el Grupo de Expertos realice una evaluación formal y formule recomendaciones sobre el uso de dosis inferiores de la vacuna antiamarílica.

Entre tanto, el SAGE ha concluido que las pruebas disponibles son suficientes para determinar que la administración de una fracción de la dosis de la vacuna contra la fiebre amarilla (0,1 ml en lugar de 0,5 ml) podría ser una opción segura y eficaz para las campañas de vacunación colectiva destinadas a controlar los brotes urbanos en situaciones de escasez aguda de vacunas.

Es necesario realizar investigaciones más exhaustivas para determinar si las dosis parciales serían eficaces en niños pequeños, que quizá tengan una respuesta inmunitaria más débil a la vacuna antiamarílica.

También se tienen que investigar más a fondo las cuestiones prácticas relacionadas con la administración de las dosis reducidas, así como la obtención del suministro necesario de jeringuillas adecuadas.

El Reglamento Sanitario Internacional exige la dosis completa para los viajeros

La fiebre amarilla es la única enfermedad para la cual el Reglamento Sanitario Internacional (RSI) especifica que los países, en determinadas circunstancias, pueden exigir a los viajeros que demuestren estar vacunados para permitirles la entrada. El RSI se enmendó en 2014 para que constara que una dosis única de la vacuna es suficiente para conferir una inmunidad vitalicia, por lo que la validez de los certificados de vacunación se amplía a toda la vida de la persona vacunada. Todos los países deben acatar esta nueva enmienda, que entrará en vigor el 11 de julio de 2016.

Una dosis parcial de la vacuna antiamarílica no daría derecho a recibir el certificado de vacunación con arreglo a las prescripciones del RSI. Los viajeros necesitarán vacunarse con la dosis completa para tener derecho al certificado de vacunación contra la fiebre amarilla.

Suministro mundial de vacunas

La OMS ha precalificado vacunas antiamarílicas de cuatro fabricantes diferentes que en total producen un volumen anual que oscila aproximadamente entre 80 y 90 millones de dosis. Las vacunas y los medicamentos precalificados son los que cumplen las elevadas normas de calidad, seguridad y eficacia establecidas por la OMS.

La reserva mundial, financiada por la Alianza Gavi para las Vacunas, dispone de 6 millones de dosis anuales para emergencias, que ya se han agotado dos veces desde febrero de este año. Hasta la fecha, la OMS y sus asociados han enviado cerca de 18 millones de dosis vacunales a Angola, la República Democrática del Congo y Uganda como medida de urgencia para controlar los brotes actuales.

Además de la dosis parcial, el SAGE está examinando diferentes opciones para impedir los brotes de fiebre amarilla a largo plazo reforzando las campañas de vacunación colectiva de puesta al día y mejorando la inmunización sistemática en la infancia en los países con transmisión de la fiebre amarilla.

La estrategia de respuesta de la OMS a los brotes en curso exige la coordinación con los asociados en cinco ámbitos: vigilancia y evaluación de riesgos, vacunación, gestión de casos, movilización social y comunicación de riesgos, y lucha antivectorial.

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